domingo, 14 de enero de 2007

Sin papeles - Diario de una locura

Como inmigrante que soy, comprenderéis que me siento gravemente afectado por todo cuanto ha ocurrido durante el 2006 y por lo que seguramente ocurrirá en 2007. No voy entrar, por lo menos hoy, en si la inmigración ha perjudicado o beneficiado a la sociedad Española, si hay más violencia, si hay menos moral. En esta entrada quiero hablar de la trágica situación en la que se encuentra esta gente que, desesperadas a veces por el hambre, por las enfermedades, por las guerras o por la persecución política o religiosa, prefieren morir en una patera a seguir viviendo el infierno en que se ha convertido la tierra en que nacieron. Pensad en lo desesperada que debe estar una persona para embarcarse semidesnudo, la mayoría de las veces sin saber nadar, sin haber subido nunca a un barco, y lanzarse a cruzar el estrecho desde Marruecos, o directamente hecharse al mar abierto desde Mauritania, o subirse a un trozo de hierro que por algún motivo poco ligado a la lógica de la física aún flota, y recorrer miles de kilómetros desde Pakistan o la India. Pensad en los que suben a sus pequeños, a veces solos, o en las que con una vida en su vientre, a punto de dar a luz, se lanzan a la misma aventura. No son animales, no son locos insensibles, estan muertos en vida y tienen miedo, muchísimo miedo. Imagínate que eres uno de ellos, venga, se que puedes, no te refugies en que la cordura nunaca te permitiría hacer una locura así, ponte en su lugar, atravieza un desierto, duerme al raso y come lo que consigas, esquiva ejércitos en contínuas guerras, fieras, enfermedades escondidas en cualquier lago, piensa en lo agotado que estas, piensa en el miedo, en el frío, o en el calor, piensa en el hambre, en la sed, en las heridas, en los pies destrozados, piensa que llegas al mar, que de alguna forma logras subirte a una patera, piensa que has dejado la vida de tu familia empeñada como garantía de pago del "billete" en Patera's Tour, piensa que atraviezas el estrecho, medio muerto de frío, de hambre, de insolación, divisas la costa, al fin, estas llegando, lo has logrado, tu familia va a salvarse, lo has logrado, lloras, ries, te abrazas con otro que como tu, sin conocerte, sin siquiera hablar tu idioma, esta viviendo exactamente, lo mismo que tu. Solo quedan unos metros, parece que podrías llegar nadando, lástima, no sabes, de pronto, todo se inunda de luces, gritos, sirenas, una lancha que os intercepta, la Guardia Civil, no son mala gente, muchas veces se han jugado el pellejo por alguien como tu, pero tu no lo sabes, van uniformados, no les entiendes, los uniformes te dan miedo, has visto tantas y tantas veces morir gente a manos de uniformados, miedo, más miedo, la boca reseca, te llevan al puerto, bajas, parece que no es nada malo, hay gente de la Cruz Roja, te ayudan, te dan abrigo, curan las llagas de tu piel, te dan algo caliente, la pesadilla ha terminado, por fin, ha terminado. O no, tal vez no, han pasado algunas semanas, no sabes que va a pasar contigo, técnicamente estas detenido, van a devolverte a tu país, pero no pueden, tu país dice que no, que no te recibe, las semanas pasan, la incertidumbre sigue, te carcome por dentro, el miedo crece, sigues sin saber que pasa, que será de ti, y de tu familia, allá tan lejos, pobrecitos. Vienen a buscarte, a ti y a muchos otros, os llevan al aeropuerto, os suben a un avión, te llevan a casa? no, tu país sigue diciendo que no, que no te reciben, entonces, a donde? vas a la península, a España? si, a España, no puedes creerlo, otra vez las lágrimas, las risas, lo has logrado, te llevan a España, a valido la pena, casi has enloquecido, pero ha valido la pena, lo has logrado, por fin, la pesadilla ha terminado. O no ... al fin te dicen que te quedas en España, pero no te legalizarán, no tienes permiso de residencia, no tienes permiso de trabajo, no puedes trabajar, lo que te transforma en alguien que no existe, un indocumentado, un, sin papeles. Ahora bien, ya estas en la piel de ese ser, no debe ser muy dificil, le conoces, si, de verdad, le conoces, puede ser el que vende discos piratas en la salida del metro, o el que insistentemente quiere que te quedes con un periódico "La farola", o el que te pide unas monedas en la salida del super o el que pretende "cuidarte" el coche, ahora que eres él otra vez, por un instante, piensa, cuando te des cuenta que con los discos piratas no sobrevivirás, cuando comprendas que a nadie le interesa tu periódico, que las limosnas ya no son lo que eran, cuando veas que ahora estas en el primer mundo, pero que sigues teniendo hambre, que aún hay gente que muere cerca tuyo, "deudores morosos", igual que tu, cuando entiendas que necesitas conseguir dinero, sea como sea, desesperadamente, dime, con sinceridad ... que harás?



Por la reaparición de los sin nombre, de los que no estan en ningún lado, de los que no cuentan, si no podéis expulsarlos, si alegáis razones humanitarias, sed humanos, permitirles tener una vida digna, ya son demasiados, no podéis seguir ocultándolos.

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